miércoles, 13 de enero de 2016

1915 El callejero comercial. CALLE SAGASTA


LA CALLE QUE UNÍA EL PUENTE Y LA ESTACIÓN



La construcción del Puente de Hierro, inaugurado en 1882, fue acompañada por la apertura de la calle Sagasta que conectaba esta infraestructura con la estación de   ferrocarriles aprovechando tramos de las calles Abades y Zurrerías. Su construcción fue posible gracias al derribo de las murallas, aprobado en 1861 y la construcción de la nueva estación del ferrocarril, que data de 1863.

Su apertura cumplió con la necesidad de disponer de una calle que enlazara el eje norte-sur dentro del abigarrado casco urbano de Logroño organizado en su totalidad de este-oeste sin apenas salidas al nuevo Espolón.



UNA DE LAS CALLES MÁS COMERCIALES DE LOGROÑO EN 1915
Recorte de postal (coleccion particular) - "Densidad comercial"
Después de la calle Mercado-Portales, la calle Sagasta era una de las calles más comerciales de Logroño. Era y es, uno de los accesos al mercado de San Blás, y algunas de sus esquinas eran ocupadas por tiendas emblemáticas. 

En la de Bretón de los Herreros, se encontraba en 1915 la relojería de Eulogio Pastor, sucesora de la de Bergerón que se estableció en este lugar cuando se construyó el edificio y se trasladó en 1883 a otro emplazamiento la imprenta de Menchaca.  En este inmueble, también se localizaba en 1915 la sucursal de la aseguradora contra incendios 'La Unión y el Fenix Español'.

Los tradicionales comercios de textil tenían su exponente más afamado en algunas esquinas de Portales y un ejemplo de ello es 'La Villa de Madrid' con su escaparate diseñado en 1901 por el arquitecto Luis Barrón. En su origen este comercio se denominó 'La Sedería y Pasamanería de la calle Mercado.' En las otras esquinas enfrentadas a ésta, se encontraban, 'Tejidos Tomás Martínez' y la  tienda de 'Luis Larrea'. Pero no sólamente podiamos encontrar este tipo de comercios textiles en estos emplazamientos privilegiados. 

La Viuda de Ramón Pons, también en esta calle, era por entonces heredera de la antigua sastrería, y perfumería 'El submarino' y la firma Asensio y Posadas, ya tenía en 1915 un comercio, que sus sucesores supieron mantener durante décadas abierto en esta vía urbana.


También, era destacada la fama de otros establecimientos de tejidos como el de Domingo Gallego o el  de telas y confección de Garrigosa y Suins y por supuesto, la camisería el 'Nuevo Mundo' de Valentín Tejada antes de su traslado a Portales.


Rótulos de la tienda de SINGER de la calle Sagasta (todavía permanecen)

La confección a medida tenía sus representantes, además de los citados,  con la sastrería de Roque Orozco, las modistas Pilar Carrillo y Amelia Quintanal y el taller de género de punto de Regina Osma.

En la esquina de Hermanos Moroy en la acera del mercado de San Blás, estaban los bien surtidos ultramarinos, de 'La Viuda de Arza' uno de los mejores comercios de este tipo que se podían encontrar en Logroño, pero existían otras tiendas de comestibles, como las de Pedro Ruiz, Manuel Etura o Prudencia García.

Cercana al puente de Hierro, ocupaba el espacio entre la Ruavieja y la calle Mayor, 'La Electra de Recajo' de la que era gerente D. José Castillo

En la misma acera, se situaba la tienda de máquinas de coser de la marca 'Singer' y enfrente de ésta, estuvieron, hasta su traslado a la plaza Martínez Zaporta, los talleres del diario LA RIOJA. Posteriormente este local fue ocupado por una casa de huéspedes.

En  Sagasta se encontraban comercios muy acreditados y variados, como la peluqueria de Francisco Lejarcegui y Felipe Rodríguez, la del practicante-peluquero Isidoro Inda, el consultorio dentista de Eusebio González, la droguería especializada en papeles pintados de Francisco Eraso, la hojalatería y humistería de Toribio Hernáiz, la importante relojería, óptica de Ángel Barruso (que también tenía reloj en su fachada como el de Bergerón). Las confiterías estaban bien acreditadas con la de la Viuda de Blasco, Evaristo Sáenz  o la  confitería y fábrica de afamados chocolates de Luciano Falcón.

Portal de la casa de AC (Antonino Castroviejo) 
También fue el portal de la vivienda de 
San  José María Escribá de Balaguer
Otros establecimientos  que se podían visitar en 1915 en esta calle, fueron la alpargatería de José Segura, los estancos de Elena López y el de Juana Sáez,  pero existieron otros muchos comercios, pensiones, quioscos y ocasionales puestos ambulantes como el del turronero de Jijona que se instalaba por navidad...

Sagasta fue elegida por determinados profesiones para ubicar su residencia o despacho. Así lo hacen el músico Juan Vallés, los médicos Ricardo VallejoJosé Estefanía y el abogado Alejandro Iriarte.





continuará

PRIMERA PUBLICACIÓN 05/06/2015 Nº ACTUALIZACIONES 3

LOS RECUERDOS TAMBIÉN SON PATRIMONIO HISTÓRICO